domingo, 7 de febrero de 2016

#RC - Drácula (Pobre Lucy)

Hola Lector | Dragón | Partícula

Hoy me siento cumpliendo el estereotipo del escritor que muchas veces negué y que sigo sin tomar como real. Comí tacos de pescado y ceviche a salud de una de mis hermanas a la que le urgía que conociéramos cierto establecimiento, tengo los audífonos puestos con un volumen que podría lograr que mi mamá venga a quitármelos para pedirme por enésima vez que recoja algo o que conteste alguna pregunta referente a la cena ─tema que no me interesa mucho porque aún estoy gratamente satisfecha─. Es domingo de fútbol americano, pero nadie en mi casa ve ese deporte (Go Broncos! ─eso es amor, Broncos es el equipo de mi Paco). No olvidemos la Honey Amber Ale de Cucapá (cerveza artesanal bajacaliforniana, local pues), esa era la parte del estereotipo a la que me refería: todos los escritores son unos borrachos. No es cierto. Just... NO.

A lo que nos compeeeeeete. Hoy te traigo un clásico del que ya me siento mejor por haber leído porque ahora mi demanda por redignificación de los vampiros cobra sentido. El libro del que te escribiré hoy es DRÁCULA de Bram Stoker. La edición que yo tengo en mi poder es la octava (2014) bajo el nombre de Grupo Editorial Tomo y me da mucho gusto poder por fin decir que lo leí, lo sobreviví, lo amé y... Pobre Lucy, pobre matrimonio Harker y... Necesito leer ese libro que se hace llamar la continuación.





"Sonrió al hablar, y nuestros faroles iluminaron una boca dura, de labios muy rojos y dientes afilados y blancos como de marfil. Uno de los pasajeros murmuró a otro el verso de Lenore, de Burger: Denn die Todten reiten schnell
(porque los muertos viajan veloces)
"

Antes que cualquier cosa, debemos ponernos de acuerdo, querido lector. Los vampiros son monstruos, son almas en pena que tienen toda la eternidad para pensar cómo hacer la vida del prójimo miserable. Los vampiros no son ensoñaciones que buscan el bienestar de los seres a su alrededor. No brillan y ciertamente no pueden concebir familia. La raza vampírica es creada de uno en uno y tan crueles como son, es la forma en la que se debe proceder ante ellos. Si sabes de qué cosas hablo y no has leído Drácula, tienes el deber de hacerlo. De verdad. Por tu bien. Eso aclarado, continuemos.

Esta historia llega al lector de manera epistolar, a través de escritos en diarios, transcripciones de grabaciones, cartas y recuerdos. Eso le da una enorme estrellita en lo que a mí respecta porque es una manera en la que conecto más y más fácil con el personaje. Stoker nos cuenta esta terrible historia desde la pluma de cinco personajes, cada uno con su peculiar forma de hablar / escribir. Terrible por el terror, no por mala.

El primer capítulo está a cargo de Jonathan Harker (de hecho los primeros tres, las primeras casi cien páginas) y si sobrevives a eso, el resto del libro es más  llevadero (sin ningún afán de predisponerte si no lo has leído). Harker es un abogado que crece profesionalmente mientras los hechos se van dando, uno más aterrador que el anterior y que por cuestiones propias registra todo en su diario. Que su área profesional sean las leyes puede ser razón suficiente para que yo lo encontrara engorroso, pero definitivamente es una prueba de voluntad atravesar las letras de Harker (además es OBVIAMENTE un elemento clave que sea ese su campo) para después iniciar con el intercambio de cartas entre las dos únicas féminas (relevantes) de la novela.

Lucy Westenra y Mina Murray (después Mina Harker) son las mejores amigas del mundo, el tiempo en el que viven y la forma de comunicación hacen que (casi) todas mis relaciones con otras mujeres parezcan de mentiras. Se lo cuentan todo, lo escriben y lo hablan todo. Son tan unidas que la tragedia de una se vuelve la tragedia de la otra en momentos diferentes con los mismos factores (enemigo y héroes), pero Mina es la lista. Una muy grata protagonista, aunque no del todo porque debido a cuestiones de cronología y costumbres esta es al final una novela (muy) machista. La necedad y la necesidad masculina de ser quien protege a las damas y mencionar las virtudes de ellas haciéndolas no tan de ellas 

"¡Ah, esa maravillosa madam Mina! Tiene un cerebro de varón, de varón superdotado; y un corazón de mujer. El buen Dios, la ha hecho con algún fin concreto, créame, al concederle tan maravillosa combinación." 

La obra original se publicó en 1897, como buen escrito es reflejo del mundo en ese momento así que no hay mucho que hacer al respecto. Ya no.

De todas formas, entre líneas, te das cuenta de que la chamba pesada (mentalmente) la hace Mina Harker. Ella es el cerebro de la operación y sin demeritarlos, deja a los varones algo atrás en las capacidades de investigación, deducción e inferencia. Just saying.

El resto de los personajes que intervienen están ligados a Jonathan Harker y las damas mencionadas ya. John Seward, Arthur Holmwood (después Lord Godalming), Quincey Morris, el doctor Abraham Van Helsing; el único fuera del foco es Renfield, un paciente de Seward. Los textos a los que somos expuestos en la novela son los de de Jonathan, Mina, Lucy, John y en menor medida de Van Helsing. A pesar de que Arthur es un personaje con poder, no es de los que deciden registrar su perspectiva de los acontecimientos, Quincey tampoco, pero se lleva un gran homenaje al final del libro. 

Lucy Westenra es una mujer que siente que se queda sola en el mundo, que no hay hombre que le ponga atención, su mejor amiga está comprometida con un joven abogado y ella... Ella un día, así de la nada, recibe tres propuestas de matrimonio. De tres hombres que se conocen entre ellos y que permanecen como amigos entre ellos y con ella (¿madurez, masoquismo? Not sure). Esos tres caballeros son el psiquiatra John Seward, el forastero (texano) Quincey Morris y Arthur Holmwood que quien después de la defunción de su progenitor se volviera el Lord Godalming, él... él se queda con la chica. La verdad no. Nadie se queda con ella porque un monstruo le hinca el diente (literal) antes que cualquiera que pudiera pronunciarla su mujer. Y es aquí donde agrego que mis adorados fueron Seward y Van Helsing

Fuera del lente que enfoca a los protagonistas está Renfield, un paciente de Seward que cuestiona su postura como médico y que te provoca un nudito en el estómago cuando te das cuenta que... todo tenía una razón de ser y que no merecía la forma en la que terminó su participación en la historia. Él fue el personaje que más me dolió perder.

No te contaré más, querido lector. No estaría bien, pero eso no significa que ya haya acabado, debes saber que mi opinión acerca de este libro se parece a la que tuvo Oscar Wilde en su momento: "la más hermosa de todos lo tiempos", pero yo agregaría un "de" y la volvería "de las más hermosas escritas en todos los tiempos" si bien no soy autoridad para establecerla en ningún lugar, me parece un lectura obligada ─sobretodo para los que nos quejamos del boom pop de los vampiros─. Justo ahora estoy en labor lectora con dos libros-cortesías, pero en cuando acabe con eso y los correspondientes reportes leeré "Drácula, el no muerto" de Dacre Stoker e Ian Holt, no sé nada más respecto al libro salvo que se hace llamar una secuela del mismo elaborada con notas del propio Bram Stoker del desarrollo y contexto de los personajes.



Lo recomiendo, sí. Lean, mucho por favor.

Ten un lindo día, tarde, noche. Un precioso loquesea.


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