sábado, 19 de julio de 2014

Azul divino

Un azul divino, dos Andes mint chocolate, García Márquez y mi bloc de notas amarillo; todo en la misma mesa y frente a mí. Bellísimo.

Un personaje llamado Mario Serrano, a quien conocí durante una reunión de un grupo de lectura, se prestó a la idea de la grabación de los videos #LeeConmigo que están dándole un giro nuevo y más literario a mi canal de YouTube. Inicié la sección con Noticia de un secuestro del hombre que nos regaló Macondo y a los Buendía.

Hoy estuve en el Café San Miguel, ubicado en alguna parte del Blvd. Benito Juárez en Rosarito, B.C., contraesquina de un bufette llamado con un apellido iniciado en O y terminado en -rtega's. Es un lugar pintoresco, llamativo desde la fachada. Presioné un timbre para entrar y me invitaron a pasar como si se tratara de una visita entre amigos; montones de piezas artesanales: jarrones, bustos humanos con pececillos brotando desde el interior, máscaras, un corcel de madera, Frida Kahlo flanqueada por dos querubines rechonchos en pelotas y parados sobre bases que podrían ser totems; cuadros en negro a la ansiosa espera de dosis de color, revistas, libros, las muchísimas cruces... El folclor literario, la tranquilidad del bulevar en el municipio vecino, lo cálido de los colores por dentro y por fuera... Y la voz de la niña remolino, la pequeña Isis que sin buscarlo descaradamente tiene una chispa que nos enciende a todos los que nos la topamos.

Ay esos cabellos chinos.

El Café San Miguel, es definitivamente un bonito lugar. Un té, una plática y la amenaza de volver pronto.

Todo esto antes de grabar el capítulo dos.



"Vendemos café, pero regalamos cultura porque la cultura debería ser gratuita y al alcance de todos"
Centro Cultural Independiente Misión de San Miguel Arcángel Cafetería.

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