jueves, 14 de noviembre de 2013

It Does Get Better

Su sonrisa la derrite, tiene un poder extraordinario sobre ella, la desbarata y la vuelve a poner en su lugar. Él es lo más importante, lo más fuerte, lo más... lo más y ya.

Ahí estaba parado a su lado, sosteniendo su mano y sonriéndole.

     -Everything will be alright, don't feel bad.

La melodía de su voz caía delicadamente en los conductos auditivos de ella. Estaba tendida en la cama, las persianas cerradas, los cobertores hasta las orejas, no se sentía nada bien y era notorio. Le dolía el cerebro, le dolían tanto las ideas que ni siquiera una mínima parte de su ser logró disfrutar que él estaba ahí, sólo para ella, atendiéndola, chiqueándola, haciéndole cariños, acomodando sus cabellos detrás de su oreja. Tanto era el dolor que no fue posible que esbozara una sonrisa por las atenciones que recibía de él, ni por un momento disfrutó sus manos en su sien, en su mejilla, no disfrutó el abrazo en el que se conjugó al acostarse a su lado y pasar sus brazos por su cintura.

      -It'll be alright, I promise.

La noche se abrió paso y sin hacer caso a los horarios él se quedó ahí en la cama con ella. Abrazado a ella como durante las noches que las pesadillas lo aquejaban. La noche pasó sigilosa y lenta para que ambos pudieran descansar. Despertaron abrazados y encarados. No pudo elegir una mejor manera de iniciar el día después de una migraña espantosa.

      -Good morning, baby.
      -Feel any better?
      -Yup, thanks for being here.
      -Don't worry, mommy. I know how bad it hurts.


To: My Beloved A 

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